Fran tiene un don. Sabe cómo te sientes. Conoce tus recuerdos, tus ilusiones, tus temores. Presiente lo que vas a hacer. Fran oye las voces. Él sabe lo que lo que te dicen, lo que te obligan a hacer. Sólo él creé que no estás loco. Tan solo Fran puede acabar con los demonios que habitan en tu interior; y si no lo consigue, acabará contigo.